título
Todología con bigote
9. Selbs Betrug (El engaño de Selb)

Bernhard Schlink
Diogenes Verlag

El autor de “El Lector” tiene publicadas, desde hace algunas décadas, una serie de novelas cuyo protagonista es Gerhard Selb, un antiguo doctor en leyes dedicado ahora a la investigación privada. En este caso, Selb ha de averiguar el paradero de una joven, Leo Salger, desaparecida sin dejar rastro. Un hombre que afirma ser su padre le paga una jugosa cantidad simplemente por encontrarla y comunicarle dónde está. Como sucede en este tipo de historias, un caso aparentemente fácil se acaba convirtiendo en un misterio plagado de dobleces y tras el que se esconden oscuras razones por las que Leo ha decidido quitarse de enmedio.

Siendo ésta la primera novela que leo del ciclo de Selb, se me antoja el personaje como una mezcla en estilos del Marlowe crepuscular, por un lado, y de un Pepe Carvalho descafeinado, por el otro. La diferencia literaria entre esta novela y “El Lector” es, por desgracia, enorme. Schlink recurre mil veces a descripciones tan sosas como innecesarias para poder rellenar trescientas cincuenta páginas antes de llegar a conclusiones aceptables. El trabajo de investigación, que al principio engancha por su facilidad en atar cabos, se pierde rápidamente en viajes en coche de una ciudad a otra, donde las elipsis brillan por su ausencia. Igual pasa con las conversaciones con los posibles implicados en el caso. Tanto es así que la novela solamente gana en los pasajes donde más diálogo hay, especialmente si sólo toman parte en él dos personajes, como máximo. Ni siquiera la descripción de la región alemana en la que van sucediendo los hechos (principalmente entre Mannheim y Heidelberg) resulta suficientemente atractiva como para aligerar la lectura, que no se termina de hacer pesada, sin embargo, gracias a que se divide en capítulos cortísimos, de tres o cuatro páginas. Esta rápida sucesión de escenas es, casi, la que nos hace continuar aunque sólo sea por curiosidad.

No me malinterpreten: Gerhard Selb como personaje me parece sumamente interesante, simplemente pienso que está muy desubicado, mal colocado, por decirlo así. Tanto la trama como la ambientación están puestas como a desgana y, de hecho, la actitud de estar de vuelta de todo que Schlink se empeña en imprimirle acaba más en un “quiero y no puedo” que merecía mejor resultado. Y que ello era posible lo demuestra el final, que sin revelarlo puedo decir tranquilamente que es magnífico; es una conclusión perfecta, atractiva y evocadora. De hecho, se come con patatas al resto de la novela y te reconcilia de nuevo con el autor. No vayamos a pensar que, en realidad, “El Lector” se la escribió un amigo :-)

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8. Los Juegos de Mastropiero

Carlos Núñez Cortés
Ed. Península

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7. Carlitos y Snoopy 1950-1964. Recopilación de tiras de prensa (7 vols.)

Charles M. Schulz/VV.AA.
Ed. Planeta-DeAgostini Cómics

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6. Backstory 2: Entrevistas con guionistas de los años cuarenta y cincuenta

Pat McGilligan
Ediciones Plot

Hagamos una breve reseña de este libro de Pat McGilligan, segundo de una serie de cuatro, en el que McGilligan y su grupo de colaboradores reúne diversas entrevistas a escritores cinematográficos del Hollywood de los años 40 y 50. Dado que muchos de ellos estuvieron directamente afectados por la “caza de brujas” del senador Joe McCarthy, el volumen se hace particularmente interesante en el contraste de opiniones y consecuencias sobre los protagonistas de tan ominosa época.

A pesar de que el libro comienza fuerte, nada menos que con la legendaria Leigh Brackett, es sorprendente cómo McGilligan ha sabido ordenar con precisión a los entrevistados de manera que cada conversación resulte aún más atractiva que la precedente y deje al lector con muchas ganas para la posterior. Con algunas excepciones, las secuencias de hechos que van narrando los sucesivos guionistas se complementan unas a otras, a veces encajando de manera casi perfecta. Ayuda también el hecho de que los entrevistados fuesen personas de muy avanzada edad en la mayoría de los casos, lo que les permite ser bastante más directos y menos contenidos que sus sucesores (como puede comprobarse en el volumen 4 de la misma serie) y, al mismo tiempo, observar sus vivencias con mayor benevolencia de la que en principio esperaríamos. Y eso que entre los entrevistados encontramos a gente como Betty Comden y Adolph Green, reconocidos por sus musicales en la Metro-Goldwyn-Mayer y de los cuáles no cabe esperar una sola crítica al sistema para el cuál trabajaron durante décadas. Es curioso, pero en realidad cabe decir eso de buena parte de los guionistas contenidos en este libro: o bien se encontraban como parte de un sistema en el que no había defectos, o bien se consideraban perfectamente adaptables a las condiciones de trabajo para cada película, fueran las que fueran. Algunos tuvieron una carrera paralela como “arreglaguiones” y a veces parecen mirar con más satisfacción esa faceta de su profesión que la de la escritura principal, aún sin obtener crédito por ella.

Entre las entrevistas hay algunas particularmente emotivas, como las realizadas a Ben Maddow, Walter Riesch (con el que aprendemos mucho de Ernst Lubitsch) o Stewart Stern, hombres que hicieron de la profesión de guionista un arte por el camino del talento natural. Cuando les lees hablar sobre su trabajo parece algo tan fácil que emociona comprobar cómo no es suficiente con saber escribir, sino que además hay que tener “algo” dentro de uno que permite que salgan escenas memorables. Quizá un amor al cine infinito, como el que estos genios de la palabra demostraban. Al menos como condición necesaria, si bien no suficiente.

El libro, en esa composición casi perfecta de la que hablábamos al principio, se corona con una extensa entrevista a Philip Yordan, misterioso personaje que firmó buena parte de los guiones de aquellas décadas (y posteriores), que consiguió trabajo, aunque fuera en la trastienda, a profesionales marcados por el maccarthysmo y que resulta tan fascinante como muchas de las propias estrellas del sistema de estudios; de hecho, se comportaba igual que ellas y era admirado y odiado casi al mismo nivel que éstas. A pesar de que entre sus múltiples caras se encontraba la del guionista, la creencia entre la profesión es que jamás escribió una sola palabra, firmando muchos guiones por pura conveniencia, por necesidad del estudio o para alimentar su propio ego, merced al poder fáctico que su nombre daba. A esta entrevista llegamos después de que el nombre de Yordan haya aparecido no pocas veces a lo largo del volumen, y hay que decir que merece la pena esperar para encontrarnos a tan especial “carácter”, que no se muerde la lengua, que no elude —casi— ninguna pregunta y que sigue teniendo una personalidad tan fuerte como en su época de esplendor. Para este lector, que desconocía la existencia de Yordan, resulta desde ahora un nombre imprescindible para entender una de las épocas más difíciles de Hollywood.

Terminamos indicando que, como el resto de volúmenes de la serie, cada entrevista viene precedida por una semblanza biográfica y una filmografía de cada guionista en la que se incluyen los títulos en los que se sabe que participó pero donde no se le acredita. En casi todos los casos esta pequeña introducción permite situarnos en la actitud correcta para entender muchas de las respuestas u observaciones que el entrevistado va a proporcionarnos. El libro se completa con una extensa bibliografía de la que hemos podido observar numerosos destellos en forma de datos a pie de página, no siempre útiles, a veces escasos, pero indudablemente enriquecedores e interesantes. El conjunto de “Backstory 2” se lee casi como una novela o, mucho mejor, un documental al que sólo le faltan las imágenes de fondo, pero donde claramente se oyen las voces en off de un narrador y de sus protagonistas: los que escribieron en su día uno o muchos guiones y ahora nos hablan, pausadamente y con cierta sorna, de cómo fue aquella época para ellos.

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5. Making Money

Terry Pratchett
Corgi Books Publishers

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4. Después de Bush (The Conscience of a Liberal)

Paul Krugman
Ed. Crítica

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37. 123 motivos para no visitar Sevilla

Jorge Molina
Ed. Jirones de Azul

Por razones que no vienen al caso (de las cuales algunas podrían ya constar en este cuaderno, a poco que rasquen), quien esto escribe huyó escopetao de la muy noble y muy leal allá por el año 2002, tras 28 años de impenitente sevillaneo. Como escarmentar no es una de mis actividades favoritas, regreso cada X meses para asegurarme de que todo está en su sitio. Y un par de paseos bastan para darse cuenta de que, efectivamente, todo-todito está exactamente igual que como lo dejé. Incluso los sevillanos. Descorazonador, ¿verdad?

Despegarse del sevillanismo no es obligatorio, desde luego, pero sí muy complicado. Se necesita un humor casi a prueba de bomba que requiere grandes dosis de reírse de uno mismo, y que no tiene absolutamente nada que ver con la conocida “gracia” (falso, tópico, incierto: nosotros le llamamos “guasa”) sevillana. Es el caso del autor de este librito de reciente publicación (según leemos, primero de una serie) en el que sobrevuela, con textos más cortos de lo que uno desearía, prácticamente todos y cada uno de los tópicos-típicos que caracterizan la idiosincrasia hispalense, contados con muchísimo humor y, por supuesto, su miajita de mala leshe. Si el lector es sevillano-sevillanísimo más le vale respirar hondo porque se va a reconocer en cada párrafo aunque no lo admita. Si es sevillano en fase de desintoxicación, probablemente se ría a carcajadas al comprobar que podría poner una foto suya ilustrativa en casi cada uno de sus 123 apartados. Y si es forastero, “guiri” con conocimientos del idioma o simplemente curiosón, seguramente no entenderá de la misa la media pero, eso sí, retendrá esa información en su subconsciente para rescatarla como un rayo a poco que tome el primer taxi desde el aeropuerto de San Pablo.

El libro, de fondo humorístico pero, como dicen en Antena 3, “basado en hechos reales”, puede servir de contrapunto perfecto a las guías Lonely Planet y similares como un compendio de advertencias en voz baja. Si se mira desde el ángulo correcto, podría ayudar al incauto viajero a no sentirse (y mostrarse) tan anonadado, cuando lo idílico de lo descrito en su guía se parezca sólo por aproximación infinitesimal a lo que se topa en la calle. Si se toma como un simple divertimento, dejará un buen rato de lectura divertida y un puntito inquietante conforme se aproxime a la ciudad. De las poquitas cosas reprochables al texto y a su autor, diría que es una pena que no haya profundizado más en cada apartado, entrando más en detalles y descripciones. Pero ahí se ve que me sale todavía el sevillano que llevo dentro: quedarse corto al hablar de Sevilla es, para uno de los nuestros, un pecado casi mortal ;-)

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36. Cuentos Mínimos

María José Barrios González
Edita: Área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga, Colección Monosabio

Pueden (y deberían) adquirirlo en la Librería LdN.

Y visiten la página de su autora: www.cuentosminimos.com

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35. Todo Paracuellos

Carlos Giménez
DeBolsillo

Pensaba escribir una reseña, pero tras leer el prólogo de Juan Marsé no me veo capaz. Sólo puedo recomendarles que se lo compren y lo lean, y disfruten de una auténtica obra maestra del cómic.

(César, María, gracias por el regalo)

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34. La decadencia del ingenio

Jaime Rubio Hancock
Publicado por Bubok (enlace para compra y descarga)

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33. Cousas da vida, 1

Alfonso Rodríguez Castelao
Editorial Akal

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32. La Venganza de Don Mendo

Pedro Muñoz Seca
Edición no venal, publicada por la Junta de Andalucía.
Descargable aquí.

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31. Éramos pocos y...

Santiago Bergantinhos
Feedboks (Enlace de descarga)

Un relato de ciencia-ficción existencialista, jesuítico y cuasimesiánico que abarca casi todos los tópicos del género de extraterrestres y, de vez en cuando, se inventa algunos nuevos. Si quieren saber el argumento, recomiendo que se lo lean. Y, de paso, visiten la página de su autor, La Realidad Estupefaciente.

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30. Rita Barberá, el pensamiento vacío

Josep Sorribes
Faxímil (Ediciones Digitales)
Web de Faxímil

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3. Ocnos

Luis Cernuda
Ed. Signos (edición limitada)

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29. Dylan Dog Vol. 3

Concepto y Textos: Tiziano Sclavi
Dibujo: Varios Autores
Ed. Aleta/Bonelli

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28. Sakamura, Corrales y los muertos rientes

Pablo Tusset
Áncora y Delfín

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27. Último acto en Palmira

Lindsey Davis
Edhasa Pocket

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26. El Oro de Poseidón

Lindsey Davis
Edhasa Pocket

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25. El error de Descartes

Descartes’ Error: Emotion, Reason, and the Human Brain
António Damásio
Editorial Crítica

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24. El Bosque Animado

Wenceslao Fernández Flórez
Espasa-Calpe (colección Austral)

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23. Hammerstein oder Der Eigensinn (Hammerstein o La Obstinación)

Hans Magnus Enzensberger
Suhrkamp

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22. La Vida Asesina

Félix Vallotton
Editorial Nadir

La reseña, en Libro de Notas.

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21. Verdades como puños

Iñaki Gabilondo
Ed. Aguilar – Cuatro

Creo que el mayor defecto de este libro, un compendio de los “editoriales” de Iñaki en sus dos últimos años como presentador de Noticias Cuatro, es la sensación que no se va de que se trata de un encargo hecho casi a regañadientes. De hecho, no me sorprendería si me dijeran que el autor se ha limitado a poner su firma y poco más. Según la entrevista digital que le hicieron con motivo de la publicación del libro, ni siquiera estaba conforme con el título, sino que fue una imposición de la editorial. El que no haya ni siquiera un prólogo o un epílogo que contextualice el cuándo y el porqué de esta publicación es una pista más.

Sobre el contenido, por otra parte, no hay nada que objetar. A ritmo de un texto por página, con una pequeña aclaración de la noticia a la que hace referencia cada uno, obtenemos un recorrido completo por la historia social y política —sobre todo política— de la España en dos años muy convulsos, 2007 y 2008, en los que cierto partido, ayudado por sus compinches mediáticos, se dedicó con constancia y sin vergüenza alguna a encabronar a medio país esperando, no se sabe muy bien cómo, ganarse o al menos perder de vista en las urnas al otro medio. Esta colección de las “pequeñas homilías” de Gabilondo, posiblemente uno de los mejores y más íntegros periodistas de los últimos treinta años, retratan perfectamente un estado de opinión del que todavía quedan rescoldos y que, por el momento, no tiene pinta de extinguirse.

A Iñaki no le quedan, seguramente, muchos años para jubilarse. Creo que su libro definitivo, esa autobiografía que podría contener enormes cantidades de información imprescindible, está por escribirse, y tengo esperanzas de que no se niegue a hacerlo. Principalmente porque me parece que es necesario para comprender nuestro recorrido como país durante cuatro décadas. Este libro, casi un álbum de cromos que no tiene nada que aporte más a lo que ya se escuchó en su día a través de las ondas, sirve como pequeño repaso a algo que vivimos con cierta inquietud y, sobre todo, con soberano cabreo. No es poco, pero se queda incompleto.

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Post-Scriptum: Si no lo digo, reviento. Cuatro, que es coeditor del libro, se ha empeñado en sustituir en los números de página cada cifra “4” por el logo de la cadena, los dos circulitos esos, lo que le hace a uno liarse lo máh jrande a la hora de buscar una página. A la persona que haya tomado esa decisión: es usted un fatuo y un gilipollas, que lo sepa.

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20. Un Rey Golpe a Golpe

Patricia Sverlo (seudónimo)
e-Book (Edición original: Ardi Beltza)

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2. Desocupado

Lewis Trondheim
Ed. Astiberri

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19. España, Ombligo del Mundo

Rosa María Artal
Editorial Foca

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18. Die Physiker

Friedrich Dürrenmatt
Diogenes Verlag

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17. El Imperio Romano

Isaac Asimov
Alianza Editorial (Colección El Libro de Bolsillo)

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16. La República Romana

Isaac Asimov
Alianza Editorial (Colección Libro de Bolsillo)

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15. Conversaciones con Woody Allen

Eric Lax
Ed. Lumen

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14. Historia de España contada para escépticos

Juan Eslava Galán
Ed. Planeta/Punto de Lectura

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13. Siddartha

Hermann Hesse
Suhrkamp Taschenbuchverlag

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12. El Demonio Rojo

Mauro Entrialgo
Ed. Astiberri

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11. Memorias de un señor bajito

Rafael Azcona
Ed. Pepitas de Calabaza

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10. Industrias y Andanzas de Alfanhuí

Rafael Sánchez Ferlosio
Colección Biblioteca de “El Mundo”

Conocí a Alfanhuí antes que a Ferlosio. En los libros de lectura de la EGB (y sonará repipi, pero el libro de lectura era mi preferido siempre entre los libros de texto; para cuando empezaba el curso, yo ya lo había terminado) aparecía acá y allá, como protagonista de historias semifantásticas aunque con personajes y lugares reales: Alfanhuí conoce a su abuela, Alfanhuí y el maestro, Alfanhuí y el gigante del bosque rojo… Paseándose entre las páginas del “Senda” o de algún texto de la editorial Santillana, este chico que podría tener la edad de cualquiera de nosotros cuando teníamos esa edad siempre me dejaba con curiosidad al final de cada cuento… ¿qué pasaría después? Para cuando descubrimos que su autor se llamaba Rafael Sánchez Ferlosio, cuya novela El Jarama había obtenido el premio Nadal en no sé qué año, y que el niño protagonizaba un libro con un título tan largo y raro (¿qué era eso de las “Industrias”?), ya estábamos suplantando la capacidad de soñar en abstracto por la que nos proporcionan las hormonas al atravesar la barrera de los doce años.

Pasaron un par de décadas y Ferlosio se quedaba atrás en la memoria, aunque no Alfanhuí, aquel muchacho de ojos amarillos como los alcaravanes. En ocasiones se asomaba el autor a las páginas de prensa, si bien nunca me llamaba la atención, y fue una suerte de actor secundario de presencia rara cuando Javier Cercas describió a su padre, Sánchez Mazas, en la ya mítica Soldados de Salamina. Y, es curioso, ahora cuando leo u oigo hablar sobre Ferlosio, El Jarama siempre está presente, pero Alfanhuí parece que nunca haya existido. Ha querido la vida, con una mijita de casualidad, que lo encuentre en una librería de Santiago, expuesto con los restos de segunda mano, este ejemplar que editó El Mundo en una de esas colecciones que de vez en cuando buscan levantar las tiradas de los diarios, a veces incluso consiguiéndolo. Y sólo ella, que en en ese momento me acompañaba fue testigo de mi felicidad al hacerme con él, ya que lo creía descatalogado (no lo está, por cierto; acabo de ver que Crítica lo ha vuelto a editar). Por dos eurillos de nada, rescaté a Alfanhuí de aquella EGB casi olvidada y le pedí que me ayudase a soñar, aunque fuese por un ratito, con aquellos años.

Y la verdad, no me apetecía hablarles aquí de realismo mágico, ni del trasfondo de la novela de Ferlosio, ni de si describe o no una transición a la madurez, ni de ninguna de esas zarandajas. Ni de que el libro sea una pequeña maravilla y que, aunque le digan novela, yo seguiré entendiéndolo como una colección de relatos fantásticos.

Sólo quería hablarles de cómo un personaje y sus aventuras despertaron mi curiosidad hasta tal punto que, veinte años después, fui feliz al poder satisfacerla.

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1. Cómo hablar de los libros que no se han leído

Pierre Bayard
Ed. Anagrama (Colección Argumentos)

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