título
Todología con bigote
Revoltillo de gaviotas

Vaya diíta de tragantás que se ha llevado el PP hoy.

Para empezar, Alejo Vidal-Quadras, antes Aleix por obra y gracia de la intriga electoral, anuncia que abandona su partido para pasarse a esa escisión extremoderechoestorbo llamada VOX, que pretende recuperar el electorado romulano al que, al parecer, abandonó Rajoy cuando hubo que pactar la ley del aborto con la ETA para incluirla dentro del estatuto de independencia catalana. O algo así, que lo que cuentan es un tanto confuso.

Para seguir, Jaime Mayor Oreja, mundialmente famoso por su pelo tupperware y por ser más intransigente que la versión extendida de las constituciones del Opus, comunica que no se presentará a las elecciones europeas. En la prensa hablan de una especie de dimisión, lo cual podría creerme si dimitir fuese un verbo transitivo.

Y hablando de dimitir, seguramente la noticia del día es esa: ¡HA DIMITIDO UN POLÍTICO! ¡¡¡Y DEL PARTIDO POPULAR!!! El TSJM rechazó definitivamente el recurso del gobierno de Madrid y mantuvo la suspensión de la privatización de seis hospitales planeada por Ignacio González y su consejero Fernández-Lasquetty. La decisión del tribunal ha supuesto la suspensión del proyecto privatizador y la inmediata dimisión del consejero. La decisión me alegra por varios motivos; el principal, por supuesto, es que parece que se impide de momento que el PP aseste un golpe mortal a la sanidad pública madrileña, maltratadísima ya desde los tiempos de la berza suelta; pero otro motivo importante es haber visto humillado a un individuo que se manejaba como un chulo de piscina, tratando con insultante arrogancia a aquellos que sí defienden al sistema sanitario de las garras de sus amiguitos del alma. Dicen que a Lasquetty le espera un carguito en alguna de estas empresas de salud cuando cumpla el plazo legal de incompatibilidad. Yo no lo creo; como quintacolumnista les habrá resultado un fiasco.

Y aparte de eso, pues lo habitual: un ministro mandando a tomar por culo a una periodista porque le insistía en una pregunta que se negaba a responder; un borrador de Justicia sobre el impacto económico de la reforma de la ley del aborto vuelve a mostrar que lo de Gallardón ya es más propio de un sargento chusquero mezclado con obispo de Alcalá. Se habla de que no se va a poner en marcha la reforma hasta bien pasadas las elecciones europeas, porque al parecer dentro del partido andan acojonados con el siete electoral que Albertito puede causarles por un lado, y las escisiones por el otro.

A ver, que aún así les quedan todavía dos años de sadismo y burla a esta panda, y en ese tiempo pueden hacer todavía muchísimo daño: a la sociedad, a la economía, a la propia política y, sobre todo, a la salud física y mental de buena parte de los españoles. Pero que por un día les crezcan mínimamente los enanos y a nadie le esté dando pena… pues da cierto gustico observar a este revoltillo de gaviotas moribundas recorriendo su hábitat natural; que no son las playas, sino los vertederos.

comments powered by Disqus

 ||—|| 

Los textos originales de este cuaderno se encuentran bajo la Licencia ColorIuris especificada aquí. El resto son propiedad de sus respectivos autores. El diseño de la página es obra de Jorge Portillo. Valida xhtml y css. Formatos disponibles para agregadores de noticias: atom y rss ( Suscribir). Alojamiento provisto por Libro de notas. Gestionado con Textpattern. La caricatura de Groucho Marx es creación de Al Hirschfeld, publicada por George J. Goodstadt. Si quiere saber quién visita este cuaderno y desde dónde, pinche aquí.