título
Todología con bigote
Reflexiones sobre Fukushima (III), por Carlos Serra Giráldez

Tercera parte de la serie sobre el desastre de Fukushima, actualizada con los acontecimientos de los últimos días.

Perdonad mi tardanza en volver a poneros al día, pero desde que estalló la guerra en Libia parece como si en Fukushima los problemas hubiesen acabado milagrosamente y las noticias escasean en español. Pero en verdad han ocurrido tantas cosas que no sé ni por donde empezar.

Debemos congratularnos de que ningún reactor haya sufrido fusiones totales, parece ser, ni haya habido fugas muy masivas. El trabajo de los operarios ha sido clave para que no haya ocurrido ningún suceso catastrófico hasta ahora. Y digo “hasta ahora” porque la situación, lejos de estar controlada, presenta problemas muy gordos, algunos de ellos irresolubles y que afectarán a la salud de los japoneses durante muchos años. Se ha logrado tender un cable con corriente eléctrica para empezar a poner en marcha los sistemas que no han sido destruidos, pero el gobierno de Japón llama a no ser optimista a pesar de todo, y es que los problemas que ocurren siguen indicando que la situación no está controlada (y si me permiten mi opinión, y luego explicaré por qué, creo que tardará muchos años en estar controlada, si es que lo llega a estar algún día). Problemas como que la temperatura del reactor 1 está muy por encima de la temperatura nominal de operación o que ayer tuvieron que salir por patas todos los operarios porque el nivel de radiación que salía del reactor 3 (el que tiene mezcla de óxidos de uranio y plutonio, el que más me preocupa) era inadmisible para cualquier humano en las proximidades. También se ha descubierto que el reactor 2 está dando los mayores niveles de radiactividad desde que se tiene registro.

Quizás debamos empezar por recordar que en Fuskushima ha habido fugas de todo tipo. Se cuestiona la integridad de las contenciones de dos reactores, algunas piscinas de combustible usado están al aire libre y las explosiones que han seguido ocurriendo no han ayudado a contener ni siquiera los radionucleótidos como cesio-137 o yodo-131. Como consecuencia de que varios reactores siguen dando problemas, de que el agua empleada para refrigeración ha llegado a tener 10.000 veces más radiactividad de la permitida y se ventea y ha venteado material radiactivo al exterior, varios trabajadores ya han sido hospitalizados por efecto de la radiación, han aparecido verduras con una radiación por encima de la normal tan lejos como en Tokio (no digamos ya las verduras a pocos kilómetros de la central, las cuales está prohibido comercializar) y el agua del océano aparece con una carga de radioisótopos muy por encima de la normal, como tenía que ocurrir tras haberse deshecho de toneladas de agua de mar utilizadas para la refrigeración y debido a la pluma radiactiva expelida a la atmósfera. Basándome en la radiación que estimo que habrán absorbido muchos de los trabajadores afectados por ella, muy probablemente morirán la mayoría y con los años la gran mayoría desarrollarán cáncer y otras enfermedades relacionadas. Y es que el traje que se utiliza en estos casos protege contra los radiosiótopos, pero nada pueden hacer contra radiaciones muy energéticas, tipo rayos gamma. En cuanto a los radioisótopos que se encuentren en el medio, son muy preocupantes puesto que se trata de una fuente de radiaciones y tienden a acumularse a lo largo de la cadena trófica. Los radioisótopos del oceáno acabarán en la fauna marina.

Sigo sin fiarme lo más mínimo de la información oficial proporcionada por Tepco. Tienden a minusvalorar las consecuencias del evento de Fukushima y avisan tarde y mal de lo que ocurre. Los japoneses están bastante hartos, sobre todo porque es muy difícil anticiparse a los problemas, como se ha visto recientemente cuando se ha recomendado que los niños de Tokio no beban agua del grifo por temor a la contaminación radiactiva. Me pregunto que pasaría si se lo recomendaran a los 30 millones de tokiotas. Por lo pronto no queda agua mineral en la ciudad para los 80.000 bebés que debe haber. Tras acabarse el agua mineral, el agua del grifo pasa a ser segura de nuevo, curioso cuando menos.

Por otra parte, se ha observado hasta 13 veces haces de neutrones saliendo de varios reactores. Las cantidades de radiación en sí transportadas por los neutrones son pequeñas, pero la presencia de neutrones saliendo de la central no suele ser buena noticia porque indican que la contención no es hermética (esto ya lo sabíamos a pesar de los esfuerzos en sentido contrario) y que las reacciones de fisión existen, a pesar de estar los reactores oficialmente “apagados”. Luego tenemos una clara señal de que algo está pasando en unos reactores descontrolados dentro de una contención no hermética.

En cuanto al radio de seguridad, sigue instalado en 20 kms, pero estudian ampliarlo a 30 kms tras recomendar a toda la población que queda en ese radio que no salga de casa. Sin embargo, La radiación a 40 kilómetros de la central supera 400 veces los niveles normales, lo que es sintomático de la gran cantidad de radioisótopos esparcidos por el medio. Que haya 430 veces más yodo radiactivo que el normal no debe ser muy bueno para personas que no tienen tabletas de yodo normal para contrarrestar sus efectos. Cualquier estudio epidemiológico de cáncer de tiroides en la zona lo confirmará en algunos años. Mientras tanto, no interesa hablar de eso.

¿Y cuánta radiación puede absorber el cuerpo humano antes de enfermar? Sencillamente ninguna. Se ha leído en algunos medios que ciertos niveles de radiación son inocuos para la salud humana. Esto es falso. Cualquier cantidad de radiación ionizante puede producir enfermedades, lo que ocurre es que la probabilidad aumenta cuanto mayor es la radiación emitida. Se suele asumir como una radiación “aceptable” aquella equiparable a la radiación natural o bien la que produce una probabilidad muy baja de producir problemas. Pero que quede claro que toda radiación introducida en el ambiente es mala. En cuanto a las probabilidades, para estos casos sólo admito la probabilidad cero. Después de todo la probabilidad de que ocurriera lo de Fukushima no era nula, como se admitió en su día, y se ha vuelto a admitir a la fuerza ahora. Tampoco existe probabilidad cero de accidente nuclear en España, ojo.

¿Y cuanta radiación se ha escapado de Fukushima? De nuevo debemos recurrir a otras fuentes fuera de Japón. En sitios tan alejados como Finlandia se ha detectado yodo 131. Aunque es prematuro calcularlo, recuerdo una noticia de hoy (perdón, pero no encuentro el enlace) en la que un instituto austriaco calcula que Fukushima ha liberado casi tanta radiación como Chernóbil, aunque evidentemente las consecuencias no son las mismas hasta ahora. Eso sí, la cantidad de radiación liberada y su alcance mundial aconsejan considerar el accidente como de escala 6 sobre 7, como ya predijeron los franceses en su día.

Se empieza a relacionaer radiación con producto japonés, esto era inevitable. Los productos japoneses manufacturados, no sólo los alimentos, empiezan a bloquearse en puertos cercanos como Rusia y China. Por supuesto Rusia y EE.UU. entre otros países han prohibido importar alimentos japoneses o de las regiones afectadas. Preveo grandes dificultades para la economía exportadora japonesa en varios años.

Y me preguntan que cómo terminaría la situación en caso de que todo vaya estupendamente en Fukushima. Pues bien, en caso de que no vuelva a haber explosiones, ni se funda otro núcleo ni ocurra otro desaguisado, cosa que me parece muy poco probable, lo mejor que pasará es que el Estado japonés se gastará muchos miles de millones de euros en montar un gigantesco sarcófago para contener todo lo que se está cociendo dentro de los reactores, que es la solución que se le quiere dar a Chernóbil tras ver que el sarcófago original no aguanta. Este sarcófago será como un mausoleo en el tiempo, pero no aguantará todo lo que quisiéramos. Mientras decae la actividad en el interior, el sarcófago se agrietará con el tiempo. Será un “bonito” regalo para generaciones futuras.

Todo el coste del desastre de Fukushima lo asumirá el Estado, es parte del negocio nuclear. Mientras la cosa va bien, Tepco gana dinero. Cuando hay una catástrofe la aseguradora se inhibe y alguien tiene que apechugar con los gastos. Tepco empieza a pagar en primera instancia, pero pronto entra en pérdidas y la Ley japonesa, y creo que todas las de los paises nuclearizados, nombra al Estado como responsable civil subsidiario (desde luego en España es así). Por lo pronto el Estado japonés ha ordenado a Tepco indemnizar a granjeros y agricultores afectados y si no puede hacerse cargo, lo hará el Estado por ley. No puede ser de otra forma en caso de accidente nuclear, así que apliquémonos el cuento y montemos una empresa de energía nuclear para privatizar beneficios y socializar pérdidas, el sueño de cualquier empresario sin escrúpulos. Además, si nuestra empresa nuclear entra en pérdidas no pasa nada, pedimos dinero a los bancos y ya veremos después quién paga. Tepco ha pedido 18.000 millones de dólares para hacer frente a la catástrofe. ¿Veis el patrimonio del presidente del Tepco suficiente en caso de que se embargue (que no creo que se embargue)?
Cualquier empresa que genere electricidad en el mundo se hace cargo de un accidente a través de su seguro. Cualquiera, ya sea eólica, de gas natural o de biomasa. Cualquiera, excepto si la energía es de origen nuclear, tomen nota. Y aún no hemos visto más que una pequeñísima parte de la factura porque esto no ha hecho sino empezar.

Saludos y hasta la cuarta entrega.

comments powered by Disqus

 ||—|| 

Los textos originales de este cuaderno se encuentran bajo la Licencia ColorIuris especificada aquí. El resto son propiedad de sus respectivos autores. El diseño de la página es obra de Jorge Portillo. Valida xhtml y css. Formatos disponibles para agregadores de noticias: atom y rss ( Suscribir). Alojamiento provisto por Libro de notas. Gestionado con Textpattern. La caricatura de Groucho Marx es creación de Al Hirschfeld, publicada por George J. Goodstadt. Si quiere saber quién visita este cuaderno y desde dónde, pinche aquí.