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Todología con bigote
Para Manuel Ortiz

¿Puede quererse, o al menos apreciarse, a una persona a la que solamente conoces por sus escritos y con la que apenas has intercambiado un puñado de e-mails, y ninguno de carácter personal?

Creo que sí se puede, porque a mí me ha pasado con Manuel Ortiz. Escritor, periodista y profesor, era el discreto hermano del columnista Javier Ortiz, al que todos recordamos vivamente. Manuel no era tan conocido, posiblemente tampoco era tan leído, y de seguro que ello le agradaba. Manuel era tan firme de convicciones como su hermano, pero en sus textos sudaba dulzura y calma, a pesar de lo amargo de los temas que en ellos trataba. En su escritura más que ironía se vislumbraba una sonrisa permanente, la de quien es consciente de que, al fin y al cabo, no somos sino pizcas infinitérrimas en un universo vasto e insondable. Manuel descubrió la red, los blogs, las redes sociales, y participaba en todo ello con un entusiasmo y una alegría que ya quisiéramos muchos tener. Cada cosa era una pequeña maravilla tecnológica que se apresuraba a aprovechar, y así llenaba su blog de twitters, facebooks, widgets, gadgets y todo aquello que supusiera aportar un poquito más de información a la vida cotidiana, a quien quisiera visitarle. Le invitamos en su día a participar en Libro de Notas y aceptó con sumo gusto, a pesar de que la enfermedad comenzaba a hacerle mella. Sus artículos, al igual que las notas de su blog, eran leídos con simpatía y muy bien aprovechados por sus fieles lectores, los mismos que se enganchaban a la próxima actualización, por nimia que ésta fuera.

El día 27 de junio Manuel se fue. Discretamente, sin hacer ruido, con esa dulzura con la que escribía. Nos consta que es así por el bellísimo recuerdo que le dedica su amiga Paz. Era casi como si lo hubiese planeado de antemano. Como si jugara la última baza ante la maldita enfermedad que se lo llevó, para decirle que sí, que se iba, pero que se iba a su manera. Con tranquilidad, y seguramente con una sonrisa igual a la que formaba con sus frases.

Te fuiste, pero te quedas con nosotros. En nosotros.

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Obituario, por RG Almazán

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Actualización: Paz nos ofrece su segundo homenaje a Manuel, en la nota Celestial Blues. Gracias.

Comentarios

Freia :  2 07 2009 - 13:44

Buenos días Otis. Soy Paz. Acabo de leer tu hermoso post. Sólo decirte que frente a esa entrada triste que me pidió el ánimo el día siguiente a su muerte, escribí otro más divertido, en otra bitádcora en la que participo (también con nombre distinto) y que a Manuel le gustaba especialmente por el humor con el que intentábamos animar a los escasos lectores. El enlace es éste. No suelo ir dándome publicidad, pero pienso que hará sonreir a todos los que conocimos y aprendimos a querer a Manuel. Un abrazo. Siento que nos conozcamos en estas circunstancias.

Otis B. Driftwood :  2 07 2009 - 13:49

Hola Paz. Gracias por el enlace, que he añadido al final de la nota. Justamente lo acababa de leer, aunque no sabía que era tuyo. Un abrazo.

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