Reflexiono sobre la actual situación económica mundial y deduzco: a) Hay millones de personas que lo pasan mal, más millones que van a morir de hambre, gente que simplemente se van a arruinar y deberán enfrentarse a cambios de vida y de actividad. Otros millones de personas se están forrando. No solo intermediarios sino productores. ¿Alguien cree que un arrocero español se va a quejar de lo cara que se ha puesto la vida cuando vende mejor que nunca su producción de arroz? El que haya hecho correr la voz de que los restaurantes neoyorquinos se van a quedar sin arroz y les empujan a almacenar toneladas, son los mismos que llevan el negocio del arroz. Saben que antes morirá un millón de personas en Vietnam o Tailandia que se queden sin este producto los restaurantes estadounidenses. Ahora le toca al aceite de girasol de origen ucraniano alertar a los españoles. Subirá inesperadamente el precio del aceite de oliva o nos dedicaremos más a cocer y asar que a freir o utilizaremos margarina o grasa animal pero algunos están especulando con toda clase de productos básicos, como el maíz, base de las tortitas mexicanas.
Enrique Meneses – No sea tonto, ¡invierta en miedo!.
Y yo que creía que era el único paranoico que pensaba esto…
Olvidado por Otis B. Driftwood a las 00:56 horas del 27 de abril de 2008 en Micromacroeconomía y Berenjenas.



