Para los que escriben en medios, lo bueno que tiene el 31 es que se pueden explayar con artículos, columnas y responsos contando lo mal que nos ha ido este año y lo bien que nos irá el próximo. Así se rellenan las ediciones anoréxicas de los periódicos de San Silvestre y, de paso, se contribuye al medio ambiente creando textos reciclables al 99 por ciento (el 1 por ciento restante es la cifra del año).
Así que, ya que a estos les pagan por tocarse las narices, un servidor, que escribe gratis, ha decidido que no va a ser menos. En consecuencia, les deseo…
que pasen una buena doblada de esquina, deseándoles a todos que hayan tocado fondo en 2007 para que 2008 sea, en todos los casos, mucho mejor.
Y ahora, dispérsense, aquí no hay nada que ver (aún).
Olvidado por Otis B. Driftwood a las 21:56 horas del 31 de diciembre de 2007 en ”L’Otisserie”.



