Decía Laurita en el comentario al comentario:
«Un pollo de goma es un buen regalo, sin duda».
Y servidor, dadivoso por naturaleza, ha decidido regalárselo, en forma de soneto estramboteado y con foto de propina, cortesía del Sr. Irregular.
Adhiéranse al obsequio, si gustan.
Soneto al pollo de goma
Icono del imperio americano
Plumífero de caucho recocido
Atacas con tu pico decidido
El ojo de un poeta casquivano
Recurso del que no conoce hermano
No dejas que en tus patas hagan nido
Pues cuando picotazos das, jodido
Ni gomas de Milán te dejan llano.
Pollo que nos contemplas arrumbado
Flexible y retorcido cual mal bicho,
Talmente un senador o un diputado.
Superas sinencambio al más pintado
en saltos y rebotes; tal se ha dicho
que resbaloso eres cual lenguado.
Y acaba este capricho
Con loas a ti, macho espolonado
¡Bendición del huevo vulcanizado!

Olvidado por Otis B. Driftwood a las 22:00 horas del 7 de noviembre de 2007 en ”L’Otisserie”.



