1. Perdiendo una importantísima final de algún deporte en el último segundo.
2. Poniendo a caer de un burro a otro español que esté triunfando.
3. Hablando (mal) cualquier idioma extranjero, incluyendo el castúo y el catalán. Y si no te entienden, hablando más alto.
4. Peleándote para pagar el café de todos, pero haciéndote el remolón para pagar la cena a escote.
5. Viajando al extranjero para, una vez llegado, poder decir “pues como en España no se come en ninguna parte”.
6. Todologizando en cualquier discusión.
7. Visitando un museo el día de gratis, soportando la cola, cuando por unas perras puedes verlo cualquier otro día mucho más cómodo.
8. Colándote en el autobús, la panadería o incluso el museo del punto 7.
9. Viendo un programa del corazón e indignándote al mismo tiempo por “la mierda que ponen en la tele”.
10. Comprando el libro que regalan con la prensa del día y no abrirlo jamás, ni siquiera sacándolo del plástico en el que viene envuelto.
11. Quejándote porque está todo cerrado.
12. Poniéndote en la solapa el pin con la bandera que no te pones el resto del año.
13. La más popular: aguantar entre cinco y diez horas de atascos (al ir) y apróximadamente entre diez y quince (al volver) para poder decir que “te has ido de puente”.
Y luego Rajoy se queja…
(gracias por la idea, Cristóbal)
Olvidado por Otis B. Driftwood a las 11:00 horas del 12 de octubre de 2007 en Política y otros animales.



