Había mucho de lo que hablar en este mes de diciembre: El cuaderno ha cumplido cuatro años, he empezado ahora a escribir también en Ignativs, he constatado fehacientemente que he de seguir currando al menos otro año más (vamos, que no me ha tocado la lotería) y parece que Rajoy tiene cada vez más canas en la barba y Madalena Árvare cada vez más mala leche.
Pero como me da una pereza tremenda y las ideas hoy andan escasas, me limitaré a desearles unas felices fiestas, un buen estreno del nuevo calendario y que los reyes les traigan muchas cosas, incluido el carbón, que este invierno parece que viene fresquito.
Pretendo estar diez días sin tocar un ordenador. A ver si lo consigo. ¡Hasta la vuelta, pues!
Olvidado por Otis B. Driftwood a las 12:00 horas del 22 de diciembre de 2006 en ”L’Otisserie”.



