Los días –cuenta Enzensberger en su crónica- son plácidos en Shiraz, en Ispahán. “En las calles de Teherán predomina una calma con la que Europa sólo puede soñar”. Irán es un país donde el ajedrez, un invento persa, está prohibido, donde cantar en público es un delito punible, donde afeitarse es un indicio de herejía. Aun así la gente se ríe de las normas y juega a vivir su vida al margen del poder establecido, como en muchos otros lugares del planeta. En ocasiones, leen a su poeta preferido y observan apasionados los fulgores de la carne. Otras, en cambio, cubren las cabezas con un pañuelo oscuro y, al llegar a casa, en un gesto privado, dejan a la vista la luz de unos ojos que miran sin ser vistos.
Planeta Irán, por Enrique Bustamante, Das Mystische
Olvidado por Otis B. Driftwood a las 17:00 horas del 1 de diciembre de 2006 en Mundo Mundial.



