Rebusco entre las hojas del libro
tu mensaje oculto.
Silencio alambicado entre tés y és
a medio borrar.
Cuelgo de los puntos y aparte
mis dudas existenciales.
Intento enderezar los rabitos
—virgulillas—
de las eñes con eñe.
Noviembre se alimenta de lluvia
y se presenta sin limpiarse
los pies.
Te cambia la señal de página
asopla su viento por en medio
de las líneas.
Envuelve en papel de charol
mi nostalgia,
regalo envenenado con lazos y moñas.
Noviembre se sabe despreciado
por eso se venga con un cielo gris
y una calle sucia.
Golpea contra el borde de mi cabeza
e intenta supurarse
por todas mis rutas de huida:
Las hojas de tu libro,
los puntos y aparte,
las virgulillas
—los rabitos de las eñes—
que nunca se enderezan.
Y su causa es su consecuencia,
pues nunca me acuerdo
de ningún Noviembre.
Olvidado por Otis B. Driftwood a las 10:00 horas del 5 de noviembre de 2006 en ”L’Otisserie”.



