—Una serie de catorce microrrelatos, uno tras otro, ¿y no es capaz de pensar en un final adecuado, rimbombante, sicalíptico, eufónico, adecuado a tamaño esfuerzo?
—Me fallan las fuerzas, señor director.
—Comprenderá que esto es de todo punto inadmisible. Tendremos que acudir al procedimiento habitual en estos casos.
—No conozco ningún procedimiento, señor director.
—Consta en su contrato, no se haga ahora de nuevas. Esto le pasa por bisoño, por no leerse la letra menuda. Ahora es demasiado tarde.
—¿Y qué van a hacer conmigo, señor director?
—Lo habitual en estos casos, ya le he dicho. Doblarle y meterle de nuevo en el cajón.
Olvidado por Otis B. Driftwood a las 13:00 horas del 6 de agosto de 2006 en Relatos.



