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Todología con bigote
¿Quién defiende la Constitución?

Cuando llega esta fecha siempre se habla de dos bandos enfrentados en la política: los llamados “demócratas”, que se definen a sí mismos como defensores de la Constitución, y “todos los demás”. En realidad son los miembros del primer bando los que establecen sus límites y deciden por su cuenta que el resto de la gente cae fuera de ellos. Así, les dedican calificativos tan integradores y cariñosos como separatistas, antidemócratas, terroristas, delincuentes, perroflautas, progres e incluso progretarras.

Bien, veamos algunas cosas que los del primer bando hacen para defender esa constitución que tanto dicen que aman. Y lo haremos a través de su articulado, con algunos ejemplos. Ojo, que no están todos los que son:

Art. 9.2. Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.

— En el año 2011 se introdujo una modificación a la ley electoral que obligaba a que los ciudadanos que quisieran constituirse en partido o agrupación electoral reuniesen un mínimo número de firmas para poder presentarse a unas elecciones. Dicho número dependería del censo en la circunscripción correspondiente, la recogida de firmas sólo podía hacerse a partir de una fecha concreta relativamente cercana a los comicios —no antes— y la admisión, comprobación y reclamación de dichas firmas, debido a los cortos plazos, escapaba a cualquier tipo de garantía legal. Más aún, no se permitía que una misma persona otorgase su apoyo a más de un partido.

Artículo 18
1. Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.
2. El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito.
3. Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.
4. La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos.

— De ayer mismo: “Interior podrá ordenar escuchas sin permiso previo de un juez en casos de urgencia. No sólo eso, el proyecto de reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal aprobado por el Gobierno pretende otorgar poderes especiales a la Policía —esto sí con mandato judicial— para espiar sus comunicaciones informáticas o incluso incitarle al delito telemático si procede, o si no procede. Cosas muy probablemente inconstitucionales, pero que hasta decidir sobre tal condición pueden dejarse un reguero de víctimas del sistema bastante largo.

Artículo 20

1. Se reconocen y protegen los derechos:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
c) A la libertad de cátedra.
d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

— Estoy seguro de que los antiguos dibujantes de El Jueves se sintieron en su momento protegidísimos por este artículo y los poderes del Estado que decidieron pasárselo por el forro.

Artículo 21

1. Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa.
2. En los casos de reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad, que sólo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes.

— Recuerden que esto sólo es 100% válido si se refiere a manifestaciones o concentraciones católicas, fascistas, franquistas, nazis o de similar jolgorio y dicha. Para perroflautismos, es más probable que se lleven unos cuantos porrazos, cortesía del ministro del Interior y su esbirra delegada del Gobierno, antes de que un juez les dé la razón.
En este sentido también es bastante interesante lo que dice el artículo 22:

Art. 22. 2. Las asociaciones que persigan fines o utilicen medios tipificados como delito son ilegales.
— Oiga, PCHÉ. Sigo.

Artículo 24

1. Todas las personas tienen derecho a obtener la tutela efectiva de los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, sin que, en ningún caso, pueda producirse indefensión.

— Bien, hablemos de la Ley Gallardón de Tasas Judiciales que deja efectivamente indefensas a personas sin recursos económicos suficientes (no necesariamente pobres, ojo, que en las gradaciones es muy fácil dejar a una familia normal sin un duro) para litigar contra empresas, por ejemplo. O la cada vez más precaria financiación de la Administración de Justicia que provoca retrasos inacabables, dilaciones, extravíos de expedientes, sobrecarga de trabajo a jueces y secretarios judiciales y un larguísimo etcétera que, una vez más, un particular casi nunca se puede permitir.

Art.28 2. Se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses. La ley que regule el ejercicio de este derecho establecerá las garantías precisas para asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad.

— Si viven en Madrid, comunidad conflictiva por excelencia, conocerán de sobra los famosos servicios mínimos del 100% que su gobierno de “demócratas” pretende imponer cada vez que una empresa pública exige mediante la huelga mejorar sus condiciones laborales. Pero pasa también en otros estratos administrativos y regiones españolas. Eso cuando no avisan/amenazan/amagan con recortar dicho derecho, casi para que sólo se hagan huelgas en domingos y fiestas de guardar. Qué bien queremos a la Consti, eh.

Artículo 31

1. Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio.
2. El gasto público realizará una asignación equitativa de los recursos públicos, y su programación y ejecución responderán a los criterios de eficiencia y economía.

— Niño, mírame lo de los rescates bancarios y las SICAV, que algo no me cuadra…

Artículo 45

1. Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.
2. Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva.
3. Para quienes violen lo dispuesto en el apartado anterior, en los términos que la ley fije se establecerán sanciones penales o, en su caso, administrativas, así como la obligación de reparar el daño causado.

— Uno se mira los efectos de la burbuja inmobiliaria, el destrozo de lo natural para hacer campos de golf, carreteras que no van a ninguna parte o los polígonos de caza en parques nacionales y… disculpen, es que me estaba ahogando de la risa floja.

Artículo 47

Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.

LES JURO QUE PONE ESO. DE VERDAD.

Artículo 50

Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. Asimismo, y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio.

— ¡¡¡QUE NO ES COÑA!!!

Y, en fin, hay bastantes más cosas que podrían venir incluidas en esta nota, pero mejor se leen ustedes el texto completo (y, de paso, se lo revisan, que muchos probablemente ni sepan lo que contiene de verdad) y comprueban cómo estos “demócratas”, estos “defensores de la Constitución”, estos que a sí mismos se denominan españoles, incluso españoles de bien y patriotas, mantean, sacuden, violan, acribillan y, finalmente, liquidan todos y cada uno de los principios constitucionales que su articulado consagra. Y ojo, que sólo me he limitado a mencionar artículos del Título I: De los derechos y deberes fundamentales.

Termino con una obligada mención al artículo 135, reformado en contubernio entre PP, PSOE y algún que otro tonto útil:

Artículo 135

1. Todas las Administraciones Públicas adecuarán sus actuaciones al principio de estabilidad presupuestaria.

2. El Estado y las Comunidades Autónomas no podrán incurrir en un déficit estructural que supere los márgenes establecidos, en su caso, por la Unión Europea para sus Estados Miembros.[…]

Este artículo, que en teoría consagra el pago de la deuda antes que cualquier otra cosa, a la larga tiene consecuencias sobre todas las garantías y derechos constitucionales, puesto que podrá impedir que el gobierno cumpla los artículos mencionados arriba (y otros de igual calado) con la excusa de las limitaciones que el 135 impone. Pero es peor, es infinitamente peor, en realidad: el 135 puede servir —y, si lo consentimos, servirá— para que cualquier gobierno de ideología neoliberal, por su cuenta o a pedido de sus financiadores, pueda desmantelar libremente el sistema de prestaciones públicas —sanidad, educación, pensiones, infraestructuras, inversión cultural, inversión científica y, en general, el Estado de Bienestar— enarbolando dicho artículo como una “obligación” que sólo se puede cumplir de esa manera.

Volvamos al bando de los “demócratas”. ¿Saben cuál es el único artículo que verdaderamente defienden como si en ello les fuera la vida? Éste. Y encima, mal: (he tachado lo que no les procede)

Artículo 2

La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

Y ahora piensen bien la respuesta: ¿Quién querría vivir en una nación indisoluble e indivisible en la que sus constitucionalistas se follan —con perdón— la Constitución siempre que pueden?

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