título
Todología con bigote
Consultorio, 27 de octubre

Estimado señor Driftwood: tengo un amigo de un amigo que es demasiado vergonzoso para escribirle directamente, así que me ha pedido que lo haga. Resulta que con toda la movida que ha habido hoy en Madrid, con los registros, los detenidos y tal, ahora necesito necesita pasar desapercibido por un tiempo, así que, aprovechando que es el Jalogüín ese, me le gustaría que me le aconsejara qué disfraz sería el apropiado para que no me le reconozcan por la calle. Comprenderá que no le facilite su nombre, porque soy un político muy conocido y que ahora mismo no sabe donde meterme METERSE. Porque claro, resulta que uno de los regidores que han detenido era mi su mano derecha y tengo tiene ahora a toda la prensa buscándole para que me se explique. Esto es un follón de tres pares y he de esconderme como sea está un poco confuso. ¿Podría darme ideas? Para mi amigo, digo. El amigo de mi amigo, quiero decir. Le quedo muy agradecido, Tomasín señor Gómez Invictus T-Bone CLODOALDO

Estimado… er… Clodoaldo. Lo bueno de Halloween es que uno puede pintarse la cara de la manera más grotesca posible y, así puede a la vez asustar al personal y pasar desapercibido. En el caso de usted del amigo de su amigo, puede haber sin embargo un problema doble: por un lado, que no asuste ni poniéndose un chándal del Carrefour (sección infantil); y, por el otro, que desapercibido ya pasa. Que es, en cualquier caso, una forma elegante de decirle que al amigo de su amigo nadie le hace ni puto caso desde hace tiempo. Que no digo yo que no le pueda venir bien, ojo, pero lo mismo ponerse un disfraz de imputado putilla puede causar el efecto deseado. Ya tenemos tantos que uno más no se iba a notar mucho. Eso sí, yo no andaría demasiado cerca de Valdemoro y su corona metropolitana. Cuentan las malas lenguas que allí el estiércol se paga a precio de recalificación.
El mejor consejo que le puedo dar (a su amigo de su amigo, no a usted, que obviamente no lo necesita) es el siguiente: Abra el armario. Elija el traje más anodino que pueda encontrar. Quémelo. Elija el siguiente. Quémelo también. Continúe el proceso hasta que en el armario sólo quede el esmoquin que usó para la boda del cuñado de su jefe. Arránquele las mangas, una pernera y la mitad de la solapa derecha. Deshaga la palomilla y átesela a la cabeza. Píntese la cara con un rotulador Edding de color Pantone número 174 C. Píntesela bien, hasta que no quede un sólo poro libre. A continuación oriéntese en dirección Este (puede utilizar una brújula para ello) y comience a caminar. Camine y camine y no se detenga hasta que note que sus pies se mojan, y entonces siga caminando un poquito más hasta que note la humedad en la coronilla. Una vez llegue a este punto, habrá conseguido su objetivo y, lo más importante, nosotros también.

Suyo affmo., Otis B. “Leatherface” Driftwood.

comments powered by Disqus

 ||—|| 

Los textos originales de este cuaderno se encuentran bajo la Licencia ColorIuris especificada aquí. El resto son propiedad de sus respectivos autores. El diseño de la página es obra de Jorge Portillo. Valida xhtml y css. Formatos disponibles para agregadores de noticias: atom y rss ( Suscribir). Alojamiento provisto por Libro de notas. Gestionado con Textpattern. La caricatura de Groucho Marx es creación de Al Hirschfeld, publicada por George J. Goodstadt. Si quiere saber quién visita este cuaderno y desde dónde, pinche aquí.