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Todología con bigote
Horario de protección al gamusino

Andaba yo buscando tema para escribir y gracias a los dioses primigenios que la estupidez es infinita, porque me he topado con esta noticia sobre cierto organismo oficial más incompetente de lo que su nombre indica:

Competencia ordena dejar de emitir ‘Dos Hombres y medio’ y ‘Empeños a lo bestia’ en horario infantil

Primer extracto, referido a la serie de Chuck Lorre:

El regulador entiende que la línea argumental de la serie “está centrada principalmente en el sexo y las relaciones sexuales, los diálogos están llenos de connotaciones e insinuaciones de carácter sexual no apropiados para los menores de 13 años por su carácter reiterativo”. Asimismo, observa que se presentan como positivos a personajes que muestran comportamientos perjudiciales para la salud “debido al consumo excesivo de alcohol y ligados también a temas de sexo, y abunda el lenguaje soez relacionado en ocasiones con actitudes sexistas”.

Segundo extracto, acerca del reality de la América profunda:

“Las personas que se presentan en la casa de empeños son individuos conflictivos, con graves problemas de alcohol, drogas o juego, entre otros. El programa en general presenta actitudes irrespetuosas y violentas, que en ocasiones derivan en peleas y violencia explícita con los dependientes de la casa de empeños. En estas discusiones se aprecia una violencia verbal excesiva con un uso frecuente de insultos y un lenguaje soez y ofensivo, no apropiado para la franja de protección reforzada”

Todo esto en la misma televisión española en la que se emiten programas como Sálvame diariamente, de 16:00 a 20:00, que aparentemente no es horario de protección infantil (ni reforzada ni de cartulina) porque dicho programa debe transcurrir en una dimensión paralela. Como sabemos, dicho programa está dedicado principalmente a desgranar las miserias de personajes lastimosamente famosos, a veces incluso en primera persona, y no hace ascos a un buen repertorio de violencia como mínimo verbal. Tampoco parece que transmita unos valores particularmente exquisitos ni que su elaboración roce unos mínimos de calidad aceptables para el horario de protección ABS. Y teniendo en cuenta que muchos de los que allí salen ganaron su fama a través del catre, me da por suponer que hablarán del polen y las abejas, dada la longevidad del espacio.

[Otro día lo mismo explico por qué no me parece mal que se hable a los niños de sexo, si sus educadores están dispuestos a explicárselo en condiciones, pero ése es otro tema]

El problema con ciertos organismos públicos es que se hacen para que sus miembros —políticamente designados— cobren bien y se aburran mucho. En consecuencia, de vez en cuando han de mostrar que se ganan el sueldo y nos salen con una batucada de argumentos a cuál más peregrino para poder jugar a las casitas y reflejar sus propias represiones. Y claro, lo que les sale es una especie de shoot’em’up (dispara a lo que se mueva) en el que compiten por ver quién rompe la vajilla en trocitos más pequeños. Quieren jugar a ser la FCC1 y lo que hacen es recuperar la oficina nacional de censura. Todo sea por los niños (y las niñas).

Hablemos por un momento en serio: los programas que deben eliminarse, según competencia, forman parte de un conjunto más o menos amplio de canales por obra y gracia de la TDT. Vamos a suponer, por simplicidad, que los chavales a los que se pretende proteger de los malvados Charlie Sheen y Jon Cryer (mira, lo de Cryer si lo podría entender) a esas horas están viendo lo más obvio: dibujos animados. Léase Disney, léase Clan TV, léase Boing, léase Boomerang… ¿existe todavía Cartoon Network? Pues léase también. O supongamos que están viendo otra cosa más constructiva; concretamente Megaconstrucciones, como me apuntan justo ahora desde Twitter. Incluso, fíjate tú, que tengan padres responsables —que algunos hay— que les ponen películas o series en ese inventito de ayer mismo llamado DVD, o en el ordenador2, o en el tablet, o, ya volviéndonos locos del todo, apagando todas las pantallas y jugando con ellos a cualquier cosa que tenga tres dimensiones. En definitiva, que ya no tenemos la situación de hace apenas diez años, el número de cadenas hace tiempo que dejó de estar limitado a cinco o seis y, cuidao con la tontería, se puede elegir. Revolucionario, ¿verdad?


1 Federal Communications Commission, organismo que supervisa los medios y el uso del espectro radioeléctrico en Estados Unidos. Enlace

2 Por ejemplo, ponerles capítulos grabados de cualquiera de esas dos series, porque las han quitado de la tele.

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