Groucho Marx creó a este personaje para una obra maestra llamada “Una Noche en la Ópera”, producida por la Metro-Goldwyn-Mayer en 1935. Otis B. Driftwood, alegre y sinvergüenza representante artístico, es el responsable de algunas de las escenas más desternillantes en la Historia del Cine.
El autor de este cuaderno lo adoptó como seudónimo en diciembre de 2002 en sus primeras divagaciones de cara al público desde la ciudad imperial de Aquisgrán, en Alemania, “la tierra de las nubes”. Bajo el nombre de Joseph Gillis, además, escribe (cuando consigue vencer a la pereza) reseñas cinematográficas en una vieja Remington y, ocasionalmente, se le puede encontrar en sitios tan recomendables (y dispares) como Libro de Notas o el Foro Artesonado.
Tras dos años y medio de residencia en Madrid, rebautizada como el centro del caos, habiendo comprobado que España sigue sin romperse y que en la Feria del Libro siempre llueve, una de esas grandes carambolas de la historia le hizo a él y a su bigote abandonar de nuevo el cemento y los ladrillos rojos para regresar al verde descontrolado alemán, donde la lluvia al menos no entiende de cultura y cae igual para todos.
Desde Mayo de 2008, Otis B. Driftwood reside, razonablemente feliz, en Múnich, Estado Libre de Baviera, donde tiene establecida la República Trashumante de Libertonia. Sigue siendo un firme defensor del marxismo (en su rama Grouchiana) como herramienta arrojadiza para traer un poquito de locura a este mundo exageradamente serio.
Olvidado por Otis B. Driftwood a las 23:00 horas del 3 de enero de 2006 en Acerca de....



