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Todología con bigote
Para entrar, tendrás que resolver nuestro enigma

Ideas Sueltas #21

Ciento diecisiete
Reviso este texto mío a raíz del affaire de las fotos de famosas desnudas que salpicó ayer las redes (chiste involuntario). Probablemente hoy reescribiría algunas partes, porque, como siempre, la realidad me supera. O añadiría un capítulo nuevo para tratar de explicar el “efecto internet”. Es curioso, tenemos más acceso que nunca al sexo virtual; las tetas, culos rabos y huevos se sirven a granel con apenas dos palabras en un buscador. Y, sin embargo, se filtran unas fotos robadas a estrellas del cine “convencional” y se revuelve la red como si se hubiera descubierto el santo grial con pezones dibujados. Y así, volviendo al texto de 2007, concluyo que los mitos cada vez se desnudan más rápido… aunque, como en este caso, haya sido contra su voluntad. Y me pregunto si así, además del daño que se hace a la persona afectada, no se está contribuyendo a la destrucción del propio mito.

Termina agosto

Agosto es un mes leeeeeeeeeento. La vida funciona con dos marchas menos de lo normal y eso se nota en casi todo, también en las ideas que abonan este cuaderno. Tirando de paseos, de lecturas, de viejas notas arrumbadas en la subcarpeta de una subcarpeta, de fotos que marcan la caída del verano, de películas procedentes de edades menos complicadas… he podido completar el octavo mes de este proyecto con más o menos fortuna, aunque quizá fiándola mucho al ingenio de terceros. He aprovechado también para escribir sobre ideas que flotaban desde hacía tiempo por la cabeza, como aquella del síndrome de la Giralda; aunque tantas auto-expectativas han desembocado en cierta decepción con el resultado. Si alguna vez recopilo estas notas en otro lado, probablemente más de una sufrirá reescrituras. ¿Nos reconocemos en nuestro yo escritor de hace dos, cinco, diez años? Yo creo que no, al menos leo los textos de épocas lejanas (con el tiempo medido en años literarios) como si los hubiese escrito otro Otis, de bigote pintado con carbón más oscuro o con las cejas más levantadas y asimétricas. El personaje madura a la vez que el autor, hasta que sólo queda el autor y nada del personaje. O al revés, eso probablemente sólo se puede ver desde fuera.

La Plaza de Georg Elser

La Historia nombra a veces héroes a ciertas personas por algo que estuvieron a punto de hacer, aunque no lo lograsen. Georg Elser es uno de estos héroes.

Carpintero de profesión, comunista militante y votante del KPD (aunque no miembro de este partido) hasta la supresión de la democracia en 1933, Elser fue opositor activo al gobierno nazi y en 1939 decidió acabar con Adolf Hitler plantándole una bomba en el Bürgerbräukeller en Múnich, donde acostumbraba a celebrar los actos del partido. Durante el verano y otoño de 1939, Elser planeó con gran cuidado y esfuerzo tanto la cantidad de explosivo que iba a necesitar —y cómo conseguirlo— como el momento apropiado para el atentado. La bomba estaría colocada en el pódium desde el que Hitler arengaba a los militantes y simpatizantes del NSDAP que allí se reunían. La idea era conseguir una gran explosión que también se llevase por delante a unos cuantos altos cargos de la dictadura y del NSDAP. La fecha: el 8 de noviembre, conmemoración del llamado putsch de la cervecería, considerado el día de la eclosión del nacionalsocialismo.

Googlastocitos

Como este cuaderno tiene vocación de servicio público (con bigote), va siendo hora de nuevo de explicar a sus lectores potenciales conceptos que, evidentemente, no tienen demasiado claros, puesto que los buscan en Gúguel y acaban aterrizando aquí. Así que veamos qué pasa en el buscador más famoso cuando sus incautos usuarios, buscando respuestas, terminan haciéndose todavía más preguntas:

Visibilidad / Awareness

Sin duda han estado al tanto de la campaña que se mueve estos días por las redes sociales llamada #IceBucketChallenge o desafío del cubo con hielo. Promovida por la ALSA, Asociación Americana de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA en español, ALS en inglés), consiste en que una persona se graba en vídeo, y lo publica, explicando brevemente que contribuye a la campaña para recaudar fondos; desafía a una o varias personas más y, acto seguido, se vierte encima un cubo con agua helada. Aunque el origen del desafío está en que o bien te echas el cubo o bien haces una donación a ALSA, a la larga —suponemos— la gente que acepta el desafío acaba haciendo ambas cosas. Los fondos para ALSA están destinados a la investigación de una posible cura para esa terrible enfermedad.

Reseña: Goražde, zona segura

Mi primer libro de Joe Sacco, y creo que con eso queda dicho buena parte de lo que quería decir. Esta crónica en cómic (la llaman novela gráfica, pero sería desviarse mucho del propósito de esta obra) sobre la terrible guerra en la Bosnia Oriental comienza de forma aparentemente suave, con el autor trabando conocimiento en 1995 con la gente de Goražde. Sacco viaja a este enclave musulmán dentro de la república de los serbios de Bosnia1 justo durante la firma de los acuerdos de Dayton, y allí comienza a informarse del conflicto a través de los habitantes de la ciudad. Entre bromas y risas, nos presenta a los protagonistas-narradores, en particular al profesor Edin, del que parten un buen número de historias, propias y ajenas.

Celtiberia con bigote: Manda Huevos

A pesar del título, no les voy a hablar de ese desgraciado accidente de la política española llamado Federico Trillo, sino de lo que literalmente dice el título: de huevos. De testículos. De cojones, en suma. La noticia aparecía en Europa Press hará cosa de un par de meses, aunque los hechos que cuenta son de 2012, y sus protagonistas son un canal de televisión, un ministro del ramo y un bicho de metal fundido. El titular:

Preguntándome (XV)

¿Qué es peor, que alguien escriba una barbaridad de artículo o pedir que lo censuren?

Receta: Ensalada templada de red social

Ingredientes para doce personas (más o menos y dependiendo del hambre):

Doce tuiteros tiernos
Dos tuiteros duros
Un tuitero amargo o tuitstar.
Tres instagrameros (pueden escogerse de entre los tuiteros, pero entonces procuren sacarles el hueso antes).
Seis feisbuqueros, a ser posible que no estén conectados entre sí.
Un googleplusero (no es imprescindible)
Un paquete de hashtags de 40 unidades. (marca “juantags”, que es como los llamaremos aquí).
Rabanitos, cebollinos, pepinillos y cualquier clase de encurtidos que sirvan para acidular la mezcla.
Una guindilla (pelada).
Al menos diez periódicos del día, de diferente espectro ideológico. Pueden usarse ediciones tanto en papel como digital, pero en el caso de las primeras hay que recortar primero los anuncios.
Aceite, vinagre, sal, pimienta, especias variadas al gusto y sosa cáustica en polvo.

Los textos originales de este cuaderno se encuentran bajo la Licencia ColorIuris especificada aquí. El resto son propiedad de sus respectivos autores. Valida xhtml y css. Formatos disponibles para agregadores de noticias: atom y rss ( Suscribir). Alojamiento provisto por Libro de notas. Gestionado con Textpattern. La caricatura de Groucho Marx es creación de Al Hirschfeld, publicada por George J. Goodstadt. Si quiere saber quién visita este cuaderno y desde dónde, pinche aquí.